El empleo en México se encuentra en sincera vía de extinción. Los números publicados por el gobierno son algo contrastantes con la realidad que se vive en las calles. Día a día se busca trabajo, día a día se contratan nuevas gentes.
La pregunta que me gustaría gritar ahora es: ¿Cuántos de esos trabajos son regalados a completos ineptos?
Desgraciadamente, el nepotismo es una práctica muy común en nuestro país. Un jefe tiene un conocido (familiar o no) y como necesita trabajo, el muy humanitario le consigue el puesto, a pesar de que alguien más capacitado lo solicite con anterioridad.
Ya me doy cuenta que de nada sirve ser el más preparado, el que tenga mayor experiencia, el que cumpla mejor con el perfil... No sirve de nada, hace falta tener "palanca".
Así que, ¿Cuántos empleos se han creado este año?... ¿Cuánta gente desesperada por la necesidad es explotada en un trabajo que no le ayuda en mucho?
Esa es la realidad de mi país. Lleno de corrupción, con pocas posibilidades de salir de ello. Gentes que se auto engañan y quieren engañar a los demás ocupando puestos en el gobierno. Ricos diciendo que la situación es crítica si no pueden comprarse un traje nuevo cada semana y jodidos que ni hablan, porque saben que serán como siempre ignorados.
Falta trabajo, quienes lo tienen lo saben y a quienes les falta lo saben mejor. Creía en la verdad, pero eso no cuenta para conservar o lograr un empleo. Es necesario mentir, usar máscaras, decirles que se les respeta (porque traen puesto un traje Armani y una corbata de seda Christian Dior) y mil reverencias más que hacen parecer más un circo con monos araña que una entrevista laboral. ¿Porqué no dejar esas falsas posturas?
Creo en la verdad, y es posible que muera de hambre por la verdad. Ahora, después de la desesperación y llanto, prefiero morir de hambre antes que mentir. Si eso me cuesta miles de trabajos, moriré agobiado, pero feliz por mantenerme fiel a mi ideal. Moriré de pie, no como un idiota mentiroso.
Si eso no lo escuchan los empresarios, como es su costumbre, no importa. Ellos sólo quieren ganar y ganar. Esclavizan y ya. Ellos son felices con mentiras, yo soy feliz con verdades.
El empleo, pues, en México depende de mentiras para subsistir y esas mismas mentiras le están costando la vida a la clase laboral de mi país.
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